Elegir una empresa de impresión textil puede parecer algo sencillo… hasta que empiezas a comparar opciones y te das cuenta de que no todas trabajan igual.
De hecho, muchos problemas que surgen en este tipo de proyectos no vienen del diseño, sino de haber elegido mal el proveedor.
En Logotamp, tu empresa de estampación textil, vemos a menudo clientes que llegan después de una mala experiencia. Por eso hemos recopilado los errores más comunes que deberías evitar si quieres que tu proyecto salga bien desde el principio.
1. Elegir solo por precio
Es el clásico.
Comparas presupuestos y te quedas con el más barato. El problema es que, en impresión textil, lo barato puede salir caro.
Las diferencias en las tintas, los procesos, el control de calidad o la experiencia del equipo acaban notándose en el resultado final.
Cuando solo te fijas en el precio, terminas decepcionado y con una impresión con colores apagados, con estampados que se deterioran rápido o con errores en el pedido.
2. No preguntar qué técnica van a usar
No es lo mismo trabajar con serigrafía, DTF o DTG: cada técnica responde mejor a un tipo de diseño, tejido, cantidad y acabado.
Cuando das con un buen proveedor no solo ejecuta, sino que te asesora. Así que si ves que nadie te explica por qué están usando una técnica u otra, mala señal.
3. No validar la maqueta antes de producir
Otro error bastante habitual. Dar por hecho que “ya está todo claro” y no revisar la maqueta virtual o el arte final de confirmación.
En Logotamp siempre pedimos confirmación por escrito antes de producir. Ubicación del diseño, tamaño, colores, prendas… todo tiene que estar validado. Es la mejor forma de evitar sorpresas.
4. Pensar que todos los colores se reproducen igual
La realidad es que no. Y este error da muchos disgustos.
El color en pantalla no siempre coincide con el resultado en textil. Por eso es importante trabajar con colores de referencia Pantone en serigrafía y ajustar bien las conversiones en impresión digital, teniendo en cuenta que no todos los tonos pueden reproducirse exactamente en CMYK. Si la empresa que contratas no controla este punto, el resultado puede diferir bastante de lo que esperabas.
5. No tener en cuenta el tipo de prenda
El tejido influye más de lo que parece. No es lo mismo imprimir sobre algodón que sobre poliéster o una mezcla. La composición del tejido, sus tintes y su comportamiento al calor pueden afectar al acabado, al color y a la durabilidad.
Un buen taller tiene en cuenta esto desde el inicio. Elegir mal la combinación entre técnica, tinta y prenda puede afectar tanto al acabado como a la durabilidad.
6. No preguntar por el proceso de producción
Puede sonar técnico, pero no lo es tanto. Saber cómo trabajan te da mucha información.
¿Revisan archivos antes de imprimir? ¿Hacen control de calidad? ¿Cómo gestionan los colores? Si no hay un proceso claro detrás, lo más probable es que haya fallos.
7. No valorar la experiencia del equipo
La impresión textil no es solo tener la maquinaria. También hay que saber usarla bien.
La experiencia en impresión se nota en detalles que a veces pasan desapercibidos, como el ajuste de colores, el registro en serigrafía, el tipo de tinta o el secado… Todo suma para que el resultado sea bueno o mediocre.
Al final, elegir una empresa de impresión textil va más allá de buscar a alguien que te imprima unas camisetas. Ese “alguien” debe ser de fiar y entender tu proyecto para guiarte en el proceso y ejecutar un buen trabajo desde el principio.
En Logotamp imprimimos, pero también te asesoramos, te explicamos y cuidamos cada fase del proceso para que el resultado final esté a la altura.
